
Ahí estaba Ella.
Redonda, fresca y jugosa
Aromada y semillosa
El amor la hacía bella.
Ahí estaba Él.
Acalorado y sediento
Con el aire de su aliento
Marcaba su redondez.
Él le sacaba la máscara
Mientras la iba desnudando
y Ella se iba quedando
Como una fruta sin cáscara.
3 comentarios:
solo saber si por la barbilla de el
corrio el jugoso nectar de ella
solo sabersi engullo las pepas de ella oen cambio vily despreciador
chupo del cuesco para luego arrojarlo
sin sospechar que de ella somos semilla
Una de las cosas bellas que tiene la poesía es su capacidad de sugerir, enunciar, dejar en suspenso el final de alguna historia.
Dejemos Rosa que la poesía haga lo suyo...de lo demás se encarga la vida.
Un abrazo de
Andariega
El amor la hacía bella.
mmm ...quedarse como una fruta sin cáscara.
Buenos versos como siempre querida andariega
Abrazos
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